ESPACIO Y TIEMPO

En la vida real, la vida de los personajes transcurre siempre en un espacio y un tiempo determinado.

El tiempo

 En los textos narrativos, la información se dispone según un orden temporal. El relato puede presentar los hechos que se cuentan reflejando con fidelidad el orden en que estos se suceden, de modo que se presenten al principio los acontecimientos más remotos y al final los más recientes. En este caso decimos que la narración presenta un desarrollo lineal. Los cuentos tradicionales, por ejemplo, suelen presentar esta organización.

Para expresar el tiempo en la narración, se emplean los tiempos verbales y los indicadores de tiempo:

  • Los tiempos verbales. Puesto que la narración tiene por objeto contar hechos reales o ficticios, en los textos narrativos desempeñan un papel fundamental las palabras que expresan acciones, es decir, los verbos. Y puesto que generalmente se cuentan hechos ya pasados, lo habitual es que en la narración encontremos verbos en pasado, sobre todo en pretérito perfecto simple (esperó, demoró, compartió, inquietó…) o en pretérito imperfecto de indicativo (vivía, era, llegaba, detestaba…).
  • Los indicadores de tiempo. El transcurso del tiempo y la simultaneidad o la sucesión de las acciones se marca también con adverbios (mientras, entonces, antes, después) y otras expresiones que tienen un marcado carácter temporal (por fin, al cabo de un rato, al día siguiente…). Ejemplo:

  • “Mientras esperaba a su amigo, Ana decidió refugiarse en el portal.”
  •  “Al poco rato, vio que alguien se acercaba.”

El espacio

 Nuestra existencia está unida a espacios, que, en la primera infancia, están reducidos a la casa, a la calle, al barrio, etc. Según vamos creciendo y nuestras necesidades cambian, se va ampliando nuestro universo.

El espacio vendría contestando las preguntas cuándo y dónde ya que son ellas las que nos sitúan y orientan el lo tangible de la narración.

El espacio o lugar en que trascurre la acción del relato es presentado, generalmente, por el narrador y, en ocasiones, por algún personaje. El único instrumento que se tiene para dar vida a los espacios o escenarios, en consecuencia, es la palabra. 

Clasificación:

Los acontecimientos de la narración siempre suceden en algún lugar. Muchas veces se puede deducir el sitio donde ocurre la acción sin necesidad de que sea especificado por parte del narrador. Ejemplo:

  • “La azafata tiraba de su maleta con agilidad cuando de repente vio a su ex marido ir hacia la puerta de embarque.”

Existen distintos tipos de espacios. Entre ellos, podemos encontrar:

a) Físico o escenario: lugar o lugares determinados en los cuales suceden los acontecimientos. Puede ser abierto (espacios exteriores, amplios) o cerrados (limitados, condicionan el actuar de los personajes).

b) psicológico: atmósfera espiritual que envuelve a los personajes y a la acción. Es un espacio que se manifiesta en el interior de los personajes (por ejemplo, un clima o ambiente de tristeza).

c) Social: entorno cultural, histórico, religioso, moral, económico o social en el que se desarrollan los acontecimientos.

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